El Régimen Simplificado para Emprendedores y Negocios Populares (RIMPE) es el esquema tributario que Ecuador aplica desde 2022 a un universo amplio de pequeños contribuyentes: negocios populares con ingresos anuales hasta USD 20.000, emprendedores con ingresos entre USD 20.001 y USD 300.000 y sujetos pasivos personas naturales o sociedades que aún no alcanzan los umbrales del Régimen General. Entender en qué categoría opera su empresa y qué obligaciones acarrea el RIMPE es la primera decisión de compliance tributario para cualquier PYME que factura en Ecuador, porque la categorización mal aplicada genera contingencias silenciosas que aparecen recién en una fiscalización del Servicio de Rentas Internas (SRI).
Esta guía cubre qué es el RIMPE y por qué reemplazó al antiguo RISE, las tres categorías vigentes en 2026 con sus umbrales exactos, las obligaciones tributarias por categoría, qué pasó en la recategorización 2026 del SRI, y cuándo conviene estar en RIMPE o migrar al Régimen General. Si su empresa opera como PYME, factura por debajo de USD 300.000 anuales o acaba de recibir una notificación de recategorización del SRI, este artículo le ayuda a dimensionar la situación tributaria real de su negocio. Para conocer el alcance del acompañamiento continuo que CVE Cabogados ofrece a PYMES ecuatorianas, revise nuestra página de derecho tributario en Quito.
Qué es el RIMPE y por qué reemplazó al RISE
Historia breve: del RISE al RIMPE
Ecuador operó durante casi dos décadas con el Régimen Impositivo Simplificado Ecuatoriano (RISE), un esquema que permitía a pequeños contribuyentes pagar cuotas fijas mensuales según su nivel de ingresos, sin necesidad de llevar contabilidad completa ni de presentar declaraciones de IVA e Impuesto a la Renta separadas. En 2022, la reforma tributaria estructural sustituyó al RISE por el Régimen Simplificado para Emprendedores y Negocios Populares (RIMPE), que amplió el universo de contribuyentes cubiertos y modificó la lógica del régimen para adaptarlo a la realidad de PYMES y emprendedores. El cambio no fue solo de nombre: introdujo umbrales más altos, tarifas progresivas específicas y obligaciones formales diferenciadas por categoría, con impacto directo en la carga tributaria efectiva de cientos de miles de contribuyentes ecuatorianos.
Objetivo del régimen para PYMES y emprendedores
El objetivo declarado del RIMPE es simplificar el cumplimiento tributario de negocios pequeños y emprendimientos, reducir la informalidad y facilitar la incorporación al sistema tributario de actores económicos que antes operaban al margen. En la práctica el RIMPE cumple bien esa función para negocios estables y de baja complejidad, pero se vuelve inadecuado para empresas en crecimiento que rápidamente superan los umbrales o que empiezan a operar con estructuras societarias más complejas. La revisión periódica del régimen aplicable es parte del compliance tributario de una PYME que aspira a crecer sin fricciones fiscales.
Categorías del RIMPE 2026 y umbrales de ingresos

Negocio Popular: hasta USD 20.000 de ingresos anuales
La categoría Negocio Popular aplica a personas naturales con ingresos brutos anuales de hasta USD 20.000. Los contribuyentes en esta categoría pagan una cuota fija anual según tramo de ingresos que consolida el Impuesto a la Renta e IVA, no están obligados a presentar declaraciones mensuales de IVA ni actuar como agentes de retención en la fuente, pero deben emitir comprobantes de venta y llevar un registro básico de ingresos y egresos. Esta categoría concentra a la mayor parte del universo RIMPE por número de contribuyentes, típicamente comerciantes minoristas, prestadores de servicios individuales y microemprendedores.
Emprendedor: USD 20.001 a USD 300.000
La categoría Emprendedor aplica a personas naturales o sociedades con ingresos brutos anuales entre USD 20.001 y USD 300.000, con una permanencia máxima de tres años en el régimen. Los contribuyentes tributan el Impuesto a la Renta con una tabla progresiva propia distinta a la del Régimen General, deben presentar declaraciones mensuales o semestrales de IVA cuando corresponda, y desde la Ley para el Fortalecimiento de la Economía Familiar de 2023 están sujetos a retención en la fuente del 1% aplicada por sus clientes sobre el pago de bienes y servicios. La permanencia de tres años es un límite duro: pasado ese plazo, el paso al Régimen General es automático aunque los ingresos no hayan superado los USD 300.000, lo que suele tomar por sorpresa a empresas que no planificaron la transición.
Régimen General: ingresos superiores a USD 300.000
El Régimen General aplica a personas naturales obligadas a llevar contabilidad y sociedades con ingresos brutos anuales superiores a USD 300.000, o a quienes fueron excluidos del RIMPE por otros motivos (agotamiento del plazo de tres años en Emprendedor, incumplimiento de obligaciones, actividad económica no admitida). Los contribuyentes en Régimen General tributan el Impuesto a la Renta con la tabla ordinaria (25% para sociedades, con excepciones y créditos), están obligados a llevar contabilidad completa, presentar declaraciones mensuales de IVA y retenciones en la fuente, y cumplir con la matriz completa de anexos y obligaciones formales del SRI. La transición del RIMPE al Régimen General es uno de los eventos tributarios más significativos en la vida de una PYME y conviene planificarla con anticipación, no descubrirla en la primera declaración anual del ejercicio siguiente.
Obligaciones tributarias por categoría
Obligaciones de un Negocio Popular
Un contribuyente en Negocio Popular paga la cuota fija anual RIMPE en un solo desembolso al año conforme al cronograma del SRI según noveno dígito del RUC. Sus obligaciones formales son mínimas: emitir comprobantes de venta electrónicos, llevar un registro simple de ingresos y egresos, y renovar anualmente el Registro Único de Contribuyentes (RUC) cuando corresponda. No está obligado a declarar IVA mensualmente ni a actuar como agente de retención en la fuente, lo que reduce sustancialmente la carga administrativa. Sin embargo, el Negocio Popular debe estar atento a no superar los USD 20.000 de ingresos anuales, porque el paso automático a la categoría Emprendedor cambia el esquema tributario completo.
Obligaciones de un Emprendedor
Un contribuyente en Emprendedor tiene obligaciones sustancialmente mayores. Debe presentar declaraciones mensuales o semestrales de IVA según el régimen que aplique, emitir comprobantes de venta electrónicos con facturación electrónica activa, presentar el Anexo Simplificado del RIMPE anualmente, llevar contabilidad simplificada (o completa si supera ciertos umbrales patrimoniales), y calcular el Impuesto a la Renta con la tabla progresiva específica del régimen Emprendedor. La declaración anual del Impuesto a la Renta se presenta entre marzo y abril del año siguiente al ejercicio declarado, con fecha exacta según noveno dígito del RUC.
Retención en la fuente del 1% al Emprendedor
Desde la Ley para el Fortalecimiento de la Economía Familiar de 2023, los pagos que otros contribuyentes realizan a un Emprendedor RIMPE por la adquisición de bienes o servicios están sujetos a retención en la fuente del Impuesto a la Renta del 1%. La retención la practica el pagador cuando es un agente de retención designado por el SRI, y el Emprendedor recibe el pago neto de la retención. Esta retención opera como pago anticipado del Impuesto a la Renta anual y se compensa contra el impuesto causado al presentar la declaración anual. Los emprendedores que reciben muchas retenciones y determinan que el saldo anual es negativo pueden solicitar devolución al SRI conforme al procedimiento reglamentario.
Recategorización 2026 del SRI: qué pasó y qué sigue

Movimientos automáticos entre categorías
A comienzos de 2026 el SRI ejecutó la recategorización anual del RIMPE con base en los ingresos declarados durante 2025 por cada contribuyente. Como resultado, unos catorce mil contribuyentes pasaron automáticamente de Negocio Popular a Emprendedor por superar los USD 20.000 durante 2025, y cerca de cincuenta y seis mil fueron excluidos del RIMPE hacia el Régimen General por superar los USD 300.000 o por agotar el plazo máximo de tres años en Emprendedor. Cada uno de estos contribuyentes cambió de régimen sin necesidad de gestión propia, y con eso cambiaron sus obligaciones formales, sus tarifas efectivas y su calendario tributario. Para el detalle mensual de esas obligaciones, revise nuestra guía sobre el calendario tributario del SRI 2026 para empresas.
Salida obligatoria del RIMPE Emprendedor a los tres años
Quienes ingresaron a RIMPE Emprendedor en 2023 completaron sus tres años de permanencia máxima en 2025, por lo que pasaron automáticamente al Régimen General en 2026 independientemente de su nivel de ingresos actual. Esta es una de las causas más frecuentes de salida del RIMPE y suele tomar por sorpresa a emprendedores que asumían que el régimen se mantiene mientras no superen el techo de ingresos. La transición del RIMPE al Régimen General implica cambios operativos importantes: incorporación de contabilidad completa, obligación de declarar IVA mensualmente, actuación como agente de retención cuando corresponda, y ajuste de tarifas efectivas de Impuesto a la Renta.
Ventajas y desventajas prácticas del RIMPE
Cuándo conviene estar en RIMPE
El RIMPE es un régimen adecuado para negocios pequeños con estructura simple, facturación estable en un rango relativamente bajo, y sin operaciones con partes relacionadas o transfronterizas significativas. Sus ventajas concretas son la reducción de carga administrativa, la simplificación de las obligaciones formales y una tarifa efectiva de Impuesto a la Renta más manejable para tramos bajos que la aplicable en el Régimen General. Para un profesional independiente, un pequeño comercio minorista, un emprendedor en fase inicial o una PYME que factura entre USD 50.000 y USD 200.000 anuales, el RIMPE típicamente es el régimen correcto durante los primeros años de actividad.
Cuándo conviene migrar al Régimen General
La migración voluntaria al Régimen General conviene cuando la empresa se acerca al techo de ingresos del RIMPE Emprendedor, cuando planifica incorporar accionistas extranjeros o realizar reorganizaciones societarias, cuando empieza a operar con partes relacionadas o cuando aspira a estructurar créditos tributarios (por ejemplo, deducciones extraordinarias del Código Orgánico de la Producción, Comercio e Inversiones (COPCI) o incentivos sectoriales) que no están disponibles en el RIMPE. Migrar con anticipación permite ordenar la contabilidad, capacitar al equipo administrativo en las nuevas obligaciones y evitar el shock operativo de la transición forzada. Para empresas en crecimiento con vocación de estructura societaria más compleja, conviene articular la decisión con la asesoría societaria del estudio, como detallamos en nuestra página de servicios de derecho corporativo.
Reflexiones finales
Por qué la elección del régimen es una decisión estratégica
La categoría RIMPE en la que opera su empresa no es un dato administrativo neutro: define la carga tributaria efectiva, la complejidad del compliance mensual, el flujo de caja después de retenciones y la exposición ante una eventual fiscalización del SRI. Las empresas que revisan periódicamente su categorización, planifican con anticipación las transiciones entre regímenes y coordinan la decisión con la estructura societaria y el plan de crecimiento del negocio ahorran costos administrativos y contingencias tributarias significativas. Para casos con exposición material o con estructuras societarias complejas, la asesoría tributaria especializada es indispensable, como profundizamos en nuestra guía sobre el rol del abogado tributario en Quito.
Cómo agendar asesoría tributaria PYME con CVE Cabogados
Si su empresa quiere revisar en qué categoría RIMPE opera actualmente, planificar la transición al Régimen General, regularizar obligaciones formales pendientes o incorporar acompañamiento continuo en compliance tributario para PYMES, puede agendar una asesoría tributaria con CVE Cabogados. El equipo del estudio acompaña a emprendedores y PYMES ecuatorianas en la elaboración de la matriz de obligaciones RIMPE, la conciliación tributaria del cierre anual, la defensa en procedimientos administrativos ante el SRI y la coordinación con las áreas societaria, contractual y de compliance del estudio.
¿Cuál es el umbral del RIMPE Negocio Popular en Ecuador?
La categoría RIMPE Negocio Popular aplica a personas naturales con ingresos brutos anuales de hasta USD 20.000. Los contribuyentes en esta categoría pagan una cuota fija anual según tramo de ingresos que consolida el Impuesto a la Renta e IVA, no están obligados a presentar declaraciones mensuales de IVA ni actuar como agentes de retención en la fuente, pero deben emitir comprobantes de venta electrónicos y llevar registro simple de ingresos y egresos. Cuando los ingresos anuales superan los USD 20.000, el contribuyente pasa automáticamente a la categoría Emprendedor en el ejercicio siguiente, con obligaciones más amplias (declaraciones mensuales de IVA, Anexo Simplificado del RIMPE, retención en la fuente del 1% aplicada por sus clientes). La revisión periódica de ingresos brutos anuales es clave para anticipar el cambio de categoría.
¿Cuánto tiempo se puede permanecer en RIMPE Emprendedor?
La permanencia máxima en la categoría RIMPE Emprendedor es de tres años. Pasado ese plazo, el contribuyente pasa automáticamente al Régimen General en el ejercicio fiscal siguiente, independientemente de si sus ingresos brutos anuales superaron o no el techo de USD 300.000. Esta es una de las causas más frecuentes de salida del RIMPE y suele tomar por sorpresa a emprendedores que asumían que el régimen se mantiene mientras no crucen el umbral de ingresos. Quienes ingresaron a RIMPE Emprendedor en 2023 completaron sus tres años en 2025 y pasaron automáticamente al Régimen General en 2026. La transición implica cambios operativos importantes: contabilidad completa, declaración mensual de IVA, obligación como agente de retención en la fuente cuando corresponda, y aplicación de la tabla ordinaria del Impuesto a la Renta.
¿Qué es la retención del 1% al Emprendedor RIMPE?
Desde la Ley para el Fortalecimiento de la Economía Familiar de 2023, los pagos que otros contribuyentes realizan a un Emprendedor RIMPE por la adquisición de bienes o servicios están sujetos a retención en la fuente del Impuesto a la Renta del 1%. La retención la practica el pagador cuando es un agente de retención designado por el Servicio de Rentas Internas (SRI), y el Emprendedor recibe el pago neto de la retención. Esta retención opera como pago anticipado del Impuesto a la Renta anual y se compensa contra el impuesto causado al presentar la declaración anual del ejercicio. Los emprendedores que reciben muchas retenciones y determinan que el saldo anual es negativo pueden solicitar devolución al SRI conforme al procedimiento reglamentario. La retención del 1% no aplica al RIMPE Negocio Popular ni al Régimen General.
¿Cómo saber si estoy en RIMPE o Régimen General en 2026?
La forma directa de verificar la categorización actual es consultarla en el portal del Servicio de Rentas Internas (SRI) con las credenciales de acceso del Registro Único de Contribuyentes (RUC). El sistema muestra la categoría vigente para el ejercicio 2026 tras la recategorización que el SRI ejecuta a comienzos de cada año con base en los ingresos brutos declarados del año anterior. En 2026, aproximadamente catorce mil contribuyentes pasaron de Negocio Popular a Emprendedor por superar los USD 20.000 en 2025, y cerca de cincuenta y seis mil fueron excluidos del RIMPE hacia el Régimen General por superar los USD 300.000 o por agotar el plazo máximo de tres años en Emprendedor. Si su empresa recibió una notificación de recategorización del SRI, la nueva categoría rige a partir del 1 de enero de 2026.
¿Cuándo conviene migrar del RIMPE al Régimen General?
La migración voluntaria al Régimen General conviene en varios escenarios: cuando la empresa se acerca al techo de ingresos del RIMPE Emprendedor (USD 300.000 anuales) y anticipa superarlo en el ejercicio siguiente; cuando planifica incorporar accionistas extranjeros o realizar reorganizaciones societarias con impacto tributario; cuando empieza a operar con partes relacionadas y activa obligaciones de precios de transferencia; y cuando aspira a estructurar créditos tributarios (por ejemplo, deducciones extraordinarias del Código Orgánico de la Producción, Comercio e Inversiones (COPCI) o incentivos sectoriales) que no están disponibles en el RIMPE. Migrar con anticipación permite ordenar la contabilidad completa, capacitar al equipo administrativo en las nuevas obligaciones mensuales de IVA y retenciones, y evitar el shock operativo de la transición forzada. La decisión conviene articularla con la asesoría societaria y tributaria del estudio.
